Durante más de un siglo Loeches ha sido una villa caracterizada por las aguas medicinales de los manantiales que surtían a los balnearios aquí ubicados. Prueba de ello son las armas que componen el escudo; como base las del Conde-duque de Olivares, y como añadidura un chorro de agua en recuerdo a las susodichas.
Hubo dos importantes balnearios en Loeches, uno, el de "La Maravilla", junto al residencial Conde-duque, en la calle de las vallas, y otro, en la carretera de salida hacia Pozuelo del Rey y Campo Real, llamado "La Margarita". Este último fue el primero que se fundó y donde se descubrieron las propiedades curativas de las aguas. El terreno donde se encontraba el balneario ocupa 13 hectáreas y fue propiedad de la familia García de Orea . Tal familia procedía de un pueblo de Toledo, y llegaron a Loeches cuando uno de sus miembros consiguió una plaza de funcionario. Concretamente fue D. Gregorio García-Orea quien en 1851, mientras intentaba llevar a cabo el proyecto de fundar un horno de tejas en Loeches, excavó un pozo para abastecer de agua su industria. Pero pronto comprobó que las sales precipitadas por la evaporación del agua estropeaban las tejas fabricadas. En vista de tales hechos, los García-Orea, junto a un grupo de accionistas, fundaron el balneario bajo la dirección del Doctor Manuel González de Jonte en 1853.
El Doctor González de Jonte fue un niño prodigio de su época, algunos expertos en medicina lo consideran tan influyente como Ramon y Cajal, de hecho murió joven en La Habana. Este balneario adquirió mucha fama e incluso se menciona en "La Berbena de la Paloma" y otras obras de la época. Algunos accionistas de la casa de baños de Loeches, se afincaron en el pueblo, como por ejemplo D. Andrés Arango y Castillo. Tal persona fue un conocido militar, procedente de Cuba, que adquirió numerosas posesiones en Loeches, y fue autor de fundaciones benéficas. Un notable amigo de los Arango era Julián Romea, este cantante murciano murió durante su estancia en Loeches , y estuvo enterrado en el antiguo cementerio particular que los Arango construyeron en torno a la antigua ermita de San Blas. Otros accionistas notables fueron; el I Marqués de Linares y su padre, propietarios de la casa de la calle de los Baños, con escudo y portada de piedra, conocido por los ancianos de aquí como la "casa de Murga", apellido de los marqueses, o D. Manuel Codorniú, quien según Dñª Almudena García-Orea, investigadora de este tema, licenciada en historia y descendiente de los descubridores, podría haber aportado una influencia masónica al proyecto del balneario.
Para facilitar el acceso a la casa de baños se dispusieron diligencias para trasladar pacientes desde Madrid o Alcalá de Henares. El balneario continuó su funcionamiento hasta 1920, cuando sus terrenos fueron adquiridos por la familia Chávarri, que poseía también la explotación de "Aguas de Carabaña". Recientemente se pensó, por parte de los actuales propietarios, en ponerlo de nuevo en funcionamiento, pero el manantial está muy deteriorado.
Tales aguas son indicadas para curar Herpes, afecciones cutáneas crónicas, escofruliosas, trastornos intestinales, dolencias por alteración del flujo menstrual, cálculos urinarios, gota... Pero tiene contraindicaciones en las lesiones orgánicas del corazón y vísceras del vientre en personas que padecen tubérculos, aneurismas, hemoptisis, hematosis, metrorragias, tumores y úlceras cancerosas, así como enfermedades agudas. Se recomendaba hacer uso de las aguas desde mediados de junio a últimos de septiembre.
Actualmente hay otros manantiales funcionando por la zona, como en la finca de los Peralta en Velilla de San Antonio, las aguas de Valdeacueva y el manantial que surte de agua la piscina del complejo hostelero "Lucky Star" en Loeches.
 

Anuncio en la revista "Nuevo Mundo". (1907)